martes, 14 de junio de 2016

Contextualización del expansionismo nazi en Europa

 Durante el siglo XX hubo numerosos conflictos sociales, muchos de ellos ligados a materia económica  como la simbólica crisis del año 1929 que impactó en gran medida a la economía norteamericana. Esta depresión económica tuvo un impacto global, debido a que la mayoría de naciones dependían de los EE.UU; causando gran revuelo en distintas zonas del mundo, una de ellas fue la Europa recientemente afectada debido a la primera guerra mundial. 


Cabe recordar que luego de este conflicto bélico las grandes potencias europeas quedaron enormemente afectadas, tanto en lo social como en lo económico. Una de estas potencias fue Alemania; país al cual se le habían adjudicado todas las “atrocidades” de la guerra obligándola a firmar el tratado de Versalles, que le imponía disminuir su potencial bélico y retribuirle a los aliados todos los costos que la guerra había causado. 
Sin lugar a dudas, todos estos hechos repercutieron de forma directa en la población alemana causando gran descontento social, puesto que el país había gastado en demasía durante la guerra y además tenía que hacer frente a los gastos que debía pagar por haber sido derrotado ante los aliados, recayendo así, en una gran crisis económica, llegando a desarrollar una hiperinflación que causó una gran tasa de desempleo y una baja a la producción nacional. Todo esto gatilló en que la gente se cuestionara la organización de su propio país y su estructura como nación, abriendo paso a los nuevos ideales que ya se habían ido desarrollando durante la década del 20 como el socialismo y el nazismo. 


 Este último, el nazismo, tuvo gran éxito abarcando una gran cantidad de adeptos en la población alemana desganada y frustrada, puesto que su líder de gran carisma, Adolf Hitler, había logrado ganarse una reputación que le alzaba por sobre la población, ya que anteriormente durante noviembre de 1923 este ya había intentado un golpe de estado conocido como Putsch de Múnich, para darle un vuelco a la situación alemana (sin embargo este había fallado). No obstante, este siguió desarrollando durante los años siguientes su ideología en torno a la masas populares.

 Todo el actuar de Adolf Hitler terminó por alzarlo como líder del Tercer Reich, tomando de esta forma las riendas de Alemania, y con planes para convertirla en un grandioso imperio para borrar así, las desgracias pasadas de su historia y engrandecer al pueblo alemán por sobre el resto de naciones. Fue de esta manera que Hitler implementó una serie de ideales que con el tiempo fueron empapando al  nazismo emergente y que gracias a las sugerentes ideas de este nuevo líder alemán, comenzaron su expansión por cada rincón de Europa donde el régimen alemán se expandiera, dando así como desenlace el inicio de un conflicto bélico que duró años y dejó numerosas víctimas.

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